Entrevista a Christian Valenzuela (Radio Agricultura, 05/10/2019)

publicado a la‎(s)‎ 7 oct. 2019 6:38 por Contacto Compragua   [ actualizado el 8 oct. 2019 9:07 ]

Alza en cuentas de agua: la opción para racionar su consumo (La Hora, 30/09/2019 web, 01/10/2019 papel)

publicado a la‎(s)‎ 3 oct. 2019 14:33 por Contacto Compragua   [ actualizado el 3 oct. 2019 14:33 ]

En portada: Revuelo por impuesto al agua

Un grupo de expertos recomienda subir las tarifas producto de la sequía: aseguran que con ello se dosifica su consumo. Iniciativa generó fuertes críticas.

Por Carlos Zúñiga @czuniga_lahora

Expertos debaten particular idea que ya genera polémica. Ministro de Obras Públicas descartó por ahora subidas significativas por motivo de la crisis hídrica.


La crisis hídrica que está afectando al país, ha obligado a las autoridades y el mundo privado a analizar medidas para intentar aplacar los efectos que la falta de agua está generando en una importante parte de la población.

Una de ellas generó inmediata polémica, ya que un grupo de expertos mencionó al panel de políticas públicas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, la opción de subir el precio de las cuentas de agua potable domiciliaria, para desincentivar su uso.

Ignacio Rodríguez, Director del Centro de Humedales del Río Cruces de la U Austral de Chile y miembro de la red H2O, señala que esta opción “me parece que esa idea no es una buena señal, porque en general va a impactar principalmente a los que tienen menos recursos. El usuario principal del agua en Chile es la agricultura, que sigue teniendo una eficiencia muy baja en su uso, es por eso que hay que atacar ese problema. Tenemos la tecnología, la capacidad de científicos suficiente para poder lograr eso, pero falta una voluntad política o la presión de la ciudadanía, quizás”.

Por su parte, Felipe Meza Sánchez, docente UTEM, Magíster en Ingeniería en Tratamiento de Residuos, tampoco comparte la idea. “No creo que sea una buena medida, puesto que el sector sanitario representa sólo el 6% de los usos consuntivos del agua versus el 9%, 12% y 73% que representan el uso del agua en minería, industria y el sector silvoagropecuario, respectivamente. ¿Porque aumentar los cargos a quienes consumen menos?”.

No es suficiente

La directora de la Escuela de Ciencias de la Tierra, de la Universidad Bernardo O’Higgins, Fabiola Barrenechea, cree que “subir el precio del agua no ayudará a racionarla ni hacer un uso más eficiente, sólo contribuirá a generar una segregación socioeconómica de un recurso que, por derecho definido por Naciones Unidas, es vital y libre para la vida de las personas”.

Respecto a esto, Jaime Vatter, decano de la Facultad de Ingeniería y Negocios de la Universidad de Las Américas, “situaciones como la actual implican aumentos en precios, que podrían ser compensados para las familias de menos recursos con algún subsidio. Sin embargo, esto ayuda, pero no soluciona el problema pues este tipo de bienes es poco sensible al precio”.

Agustín Silva, director legal de Compragua.cl Ltda., indica que “subir simplemente la tarifa sin otras medidas que acompañen sólo beneficiará a las compañías sanitarias, dado que el agua es un bien sin sustituto y la población seguirá usando casi lo mismo a pesar del precio. Ahora, si el aumento en la tarifa se consolida no en beneficio de las compañías sanitarias sino que en un fondo que implemente mejoras en la gestión de la demanda y oferta de agua la idea se vuelve más interesante”.

Gobierno

La situación hídrica es un tema importante en la agenda del ministerio de Obras Públicas, y el mismo jefe de cartera, Alfredo Moreno, se refirió ayer a esta situación.

En CNN Chile, descartó alzas significativas en las cuentas de agua, producto de la crisis hídrica: “La tarificación se hace a cinco años plazo y por lo tanto la situación que hoy día estamos viendo no influye sobre eso. Va influyendo en el mediano plazo, a medida que las nuevas tarifas se van creando”.

Agregó que “la fuente del agua tiene una importancia que es relativamente menor, pero por supuesto que en la medida que se va haciendo más escasa, va subiendo (…) En el corto plazo, lo que respecta a la emergencia, esto no va a resultar en cuentas de agua de mayor envergadura”.
  • 150 litros de agua diaria por persona consume una familia de 4 integrantes
  • 6% representa el sector sanitario en el consumo de agua, versus el 73% del sector silvoagropecuario
  • "Situaciones como la actual implican aumentos en precios, que podrían ser compensados para las familias de menos recursos con algún subsidio" Jaime Vatter, decano Facultad Ingeniería y Negocios Universidad de Las Américas
  • "La fuente del agua tiene una importancia que es relativamente menor, pero por supuesto que mientras más escasa, va subiendo" Alfredo Moreno, ministro OOPP.
  • "El usuario principal del agua es la agricultura, que sigue teniendo una eficiencia muy baja en su uso, es por eso que hay que atacar ese problema" Ignacio Rodríguez, director del centro de humedales del Río Cruces de la U. Austral

Reasignación dinámica y racional de derechos (La Tercera-Pulso, 21/09/2019 papel-web)

publicado a la‎(s)‎ 23 sept. 2019 8:30 por Contacto Compragua   [ actualizado el 23 sept. 2019 8:31 ]

Christian Valenzuela 

Así lucía el Río Aconcagua el pasado 23 de agosto, a la altura de Quillota. Foto: Devdi Missene. 

Actualmente, en Chile muchas fuentes hídricas naturales ―tales como ríos, esteros, lagos y acuíferos― tienen problemas de sobreextracción, principalmente aquellas más escasas en agua, como las del norte y centro del país. En algunas, el agua no alcanza para los requerimientos ecosistémicos, cubrir el consumo humano o existen conflictos entre los usos productivos, en otras el agua abunda sin que se pueda extraer. Los problemas anteriores son multicausales, pero se relacionan con los derechos de agua y su lenta reasignación hacia las necesidades que generen mayor bienestar. Parte de la solución es dinamizar los mercados de aguas, con foco en la sustentabilidad y cooperación público-privada.

La sustentabilidad en recursos hídricos se puede resumir en que el agua esté limpia y alcance para todos, incluidos los ecosistemas. La cantidad posible de extraer se regula con la emisión y tenencia de derechos de aguas, a objeto de evitar un uso indiscriminado. Cuando no quedan aguas disponibles en un río o acuífero, no se deben constituir nuevos derechos y el mercado debiera funcionar como ‘el’ mecanismo de reasignación del recurso hídrico. Este sistema suele fallar, dado que a veces se otorgan derechos de agua más allá de lo sostenible y, en otras ocasiones, no se produce una reasignación rápida ni óptima.

Para corregir las fallas es necesario que tanto el Estado como los privados, en favor de cumplimientos ambientales, ingresen a los mercados y adquieran derechos de agua para que el primero pueda razonadamente: extinguir derechos, cuando la fuente esté sobreotorgada; constituir caudales ecológicos, especialmente en cuencas donde se entregaron todos los derechos antes de que existiese esta obligación; reasignar hacia agua potable rural, comunidades indígenas y/o pequeños emprendedores que no puedan acceder al mercado por sí mismos; e incluso almacenar agua en embalses o recargar acuíferos. La reasignación dinámica y racional de derechos de aguas es clave para evitar conflictos por el recurso.

Director ejecutivo de Compragua

Entrevista a Christian Valenzuela (Radio Biobío, 18/09/2019)

publicado a la‎(s)‎ 23 sept. 2019 8:16 por Contacto Compragua   [ actualizado el 23 sept. 2019 8:16 ]

En "A toda radio", con Rodolfo Hahn y Karina Chavéz.

Entrevista a Christian Valenzuela (Radio Imagina, 19/08/2019)

publicado a la‎(s)‎ 20 ago. 2019 8:58 por Contacto Compragua   [ actualizado el 21 ago. 2019 9:13 ]

En "Panorama Imagina", con Iván Núñez y Edith de la Rosa.

Precisando los derechos de aguas (Diario Financiero, 12/08/2019 web, 13/08/2019 papel)

publicado a la‎(s)‎ 13 ago. 2019 7:48 por Contacto Compragua   [ actualizado el 13 ago. 2019 7:48 ]

Señora Directora: 

El inserto en prensa del 14 de julio que alertó sobre la reforma al Código de Aguas firmado por los principales gremios empresariales señaló que se "pretende sustituir el régimen de propiedad sobre los derechos de aguas (...) por concesiones administrativas", frase tildada de falsedad por quienes impulsan la reforma. 

Si la frase antedicha fuese falsa, la reforma no reemplazaría la palabra "dueño" por "titular", ni tampoco eliminaría del Código actual la facultad explícita de "disponer" de los derechos de aguas vigentes, atributo que junto con el "uso" y "goce' conforman la plena propiedad. 

Existe consenso en asegurar el derecho humano al agua y compatibilizar los usos y no usos ambientales, socioculturales y económicos del recurso. Sin embargo, esto no se logra con una legislación que introduce más burocracia estatal, precariza derechos antiguos e inmoviliza los nuevos por 3o años. Por el contrario, la clave está en la adaptabilidad para reasignar eficientemente el agua con criterios de sustentabilidad. 

Al respecto, destacar que recién este 2019 el Estado compró por primera vez, vía licitación, derechos para comités de agua potable rural, mientras que nunca ha utilizado la figura de la expropiación herramienta muy utilizada con la tierra y que con las debidas indemnizaciones garantiza la función social de la propiedad. 

Estos instrumentos para lograr adaptabilidad y reasignación del agua han estado disponibles hace décadas y no causan incerteza jurídica alguna. Exijamos su uso. 

Christian Valenzuela Jensen y Agustín Silva Almarza 
Fundadores Compragua.cl Ltda. 

Derechos de aguas (La Tercera, 08/08/2019; Crónica Chillán, 10/08/2019; El Diario de Atacama, Diario Austral Región de Los Ríos, 12/08/2019)

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2019 8:07 por Contacto Compragua   [ actualizado el 13 ago. 2019 8:17 ]


Señor Director:

El inserto publicado en el mes de julio que alertó sobre la reforma al Código de Aguas firmado por los principales gremios empresariales señaló que se “pretende sustituir el régimen de propiedad sobre los derechos de aguas (…) por concesiones administrativas”, frase tildada de falsedad por quienes impulsan la reforma.

Si la frase antedicha fuese falsa, la reforma no reemplazaría la palabra “dueño” por “titular”, ni tampoco eliminaría del Código actual la facultad explícita de “disponer” de los derechos de aguas vigentes, atributo que junto con el “uso” y “goce” conforman la plena propiedad.

Existe consenso en asegurar el derecho humano al agua y compatibilizar los usos y no usos ambientales, socioculturales y económicos del recurso. Sin embargo, esto no se logra con una legislación que introduce más burocracia estatal, precariza derechos antiguos e inmoviliza los nuevos por 30 años. Por el contrario, la clave está en la adaptabilidad para reasignar eficientemente el agua con criterios de sustentabilidad.

Al respecto, destacar que recién este 2019 el Estado compró por primera vez, vía licitación, derechos para comités de agua potable rural, mientras que nunca ha utilizado la figura de la expropiación, herramienta muy utilizada con la tierra y que con las debidas indemnizaciones― garantiza la función social de la propiedad.

Estos instrumentos para lograr adaptabilidad y reasignación del agua han estado disponibles hace décadas y no causan incerteza jurídica alguna. Exijamos su uso.

Christian Valenzuela Jensen
Agustín Silva Almarza
Fundadores Compragua.cl Ltda.

¿"Incerteza jurídica"?: Expertos abordan postura del Gobierno y el sector privado ante la reforma al Código de Aguas (Emol, 15/07/2019)

publicado a la‎(s)‎ 17 jul. 2019 15:15 por Contacto Compragua   [ actualizado el 17 jul. 2019 15:22 ]

Frente a la "alerta" presentada por seis gremios empresariales y que fue respaldada por el Ejecutivo, diversos especialistas en la materia abordaron el punto en cuestión. 

Por Juan Undurraga 

Petorca, foto referencial.

SANTIAGO.- Una llamada de "alerta" fue la que publicaron el día de ayer seis gremios empresariales con uno de los puntos que se plantea en la modificación del Código de Aguas presentado por el Gobierno anterior y que hoy se discute en el Senado.

Y es que a través de un inserto publicado en El Mercurio, la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC); la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo (CNC); la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC); la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA); la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) y la Asociación de Bancos, reclamaron que estas modificaciones vulnerarían "uno de los pilares del desarrollo económico y social de todo el país: el derecho de la propiedad. Derecho que, además, es fundamental para resguardar la certeza jurídica".

La acusación deslizada por estos gremios encontró apoyo al interior del Gobierno, pues el ministro de Agricultura, Antonio Walker, en conversación con Emol TV señaló que "creemos que no se puede precarizar la certeza jurídica en el derecho de propiedad sobre ese derecho de aprovechamiento".

Así, se refirió a una serie de cambios en los que el Ejecutivo no está de acuerdo, como por ejemplo: "'Derechos permanentes' pasan a ser 'concesiones'", "'dueños de un derecho de aprovechamiento' pasan a ser 'titulares de un derecho de aprovechamiento'" y "se agregan condiciones de caducidad para un derecho que ya está adquirido".

La tramitación de las modificaciones al Código de Aguas no ha sido precisamente rápida, esto porque la discusión comenzó en el año 2011, después de ser ingresada durante el primer Gobierno de Sebastián Piñera. Sin embargo, en 2014, por medio de una modificación sustantiva, la Presidenta Bachelet presentó una serie de indicaciones al proyecto original, y recién en noviembre del 2016 fueron aprobadas por la Cámara de Diputados y despachadas al Senado.

Una vez en la Cámara Alta se creó una Comisión Especial sobre Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía del Senado que votó y aprobó el proyecto, por lo que hoy se encuentra siendo discutido en la Comisión de Agricultura de dicha entidad.

Cabe destacar que en enero de 2019, el Gobierno de Sebastián Piñera presentó una serie de indicaciones sustitutivas, las que no han encontrado aprobación en la instancia, en la cual hay tres senadores de oposición y dos del oficialismo.

En vista del nuevo debate en torno al Código de Aguas y a los derechos de aprovechamiento hídricos, Emol consultó a diferentes expertos en la materia respecto a su opinión frente a la postura del sector privado y el Gobierno.

El análisis de los expertos


"Estoy plenamente de acuerdo con lo que plantea la SNA y los otros gremios, en el sentido de que efectivamente el proyecto debilita el derecho de propiedad por sobre el derecho de aguas. Este proyecto al establecer la caducidad de los derechos del agua y efectivamente debilita ese derecho a propiedad.

El argumento que se da es que este proyecto regiría solo para los derechos de aguas que se otorguen a partir de que esta modificación entrara en vigencia, pero eso no es así, porque en los artículos transitorios de este proyecto de ley, se dice que también se establece una caducidad para los derechos anteriores, o sea también se afectarían los derechos ya existentes.

Derechos de aguas para otorgar por parte de autoridades ya casi no quedan, ya no quedan aguas disponibles para otorgar nuevos derechos, por lo tanto los únicos derechos a los que podría afectar este proyecto de ley es a los derechos ya existentes."

Gonzalo Muñoz, abogado experto en Derechos de Agua


"Claramente es un problema y estamos de acuerdo en que el proyecto de reforma del Gobierno anterior socava lo que es la certeza jurídica. Creo que los gremios ahí tienen un punto en que, claro, atacan este proyecto, pero no están siendo muy proactivos en definir cómo solucionamos los problemas que tenemos con el agua.

Es verdad lo que dice el ministro Walker y los gremios; para que hayan inversiones tiene que haber certeza jurídica en los derechos de agua porque eso le da seguridad a la inversión, también sirve de garantías para pedir créditos.

Para que esto funcione mejor necesitas, primero, darle al derecho de agua un valor, tiene que tener una tasación fiscal, porque el hecho de que no tenga una tasación fiscal se presta para muchas asimetrías. Segundo, tienes que cobrar una contribución en vez de la patente por no uso. Si tú le cobraras contribuciones a los derechos de agua, igual como pasa con la tierra, también se podría tener más dinero para gestionar mejor el agua."

Christian Valenzuela, ingeniero en Recursos Naturales y director ejecutivo de Compragua


"El problema principal es que a corto y mediano plazo nosotros nos vamos a ver enfrentados a la necesidad de regular de manera aún más estricta el tema del uso del agua y, probablemente, si no se hacen las modificaciones ahora, más adelante van a ser aún más exigentes.

Yo creo que los empresarios tienen todo el legítimo derecho de exponer sus ideas, pero creo que dadas las necesidades del país, necesariamente tenemos que mirar esto con mucho cuidado, respecto de los propios intereses que pugnan con la necesidad de Chile.

Hay datos concretos de que en general nosotros vamos a enfrentar de aquí a un tiempo no muy breve limitaciones en cuanto a la posibilidad de contar con agua. Otro problema al que nos vamos a enfrentar también, es que dada la menor cantidad de agua, aquellos que tengan derechos de aprovechamientos, en definitiva van a poder usar el agua, por lo cual los costos del agua van a subir enormemente. Eso va a significar que mucha parte de la población no va a tener acceso al agua, y ese es un derecho que ha sido establecido en tratados internacionales, en normas jurídicas internacionales y nosotros tenemos que velar no solamente porque sea un derecho, sino porque determina la existencia del derecho a la vida, que es superior al derecho de propiedad y por consiguiente se vería afectado si nos falta agua."

Sergio Peña, doctor en Derecho y académico en la Universidad Mayor

Mercados de aguas para la sustentabilidad: reasignación dinámica y racional de derechos de aguas es clave para evitar conflictos por el recurso (El Mostrador, 06/07/2019)

publicado a la‎(s)‎ 8 jul. 2019 7:51 por Contacto Compragua   [ actualizado el 8 jul. 2019 7:51 ]

por Christian Valenzuela


Actualmente, en Chile muchas fuentes hídricas naturales ―tales como ríos, esteros, lagos y acuíferos― tienen problemas de sobre extracción, principalmente aquellas más escasas en agua, como las del norte y centro del país. En algunas, el agua no alcanza para los requerimientos ecosistémicos, cubrir el consumo humano o existen conflictos entre los usos productivos, en otras el agua abunda sin que se pueda extraer. Los problemas anteriores son multicausales, pero se relacionan con los derechos de aguas y su lenta reasignación hacia las necesidades que generen mayor bienestar. Parte de la solución es dinamizar los mercados de aguas, con foco en la sustentabilidad y cooperación público-privada.

La sustentabilidad en recursos hídricos se puede resumir en que el agua esté limpia y alcance para todos, incluidos los ecosistemas. La cantidad posible de extraer se regula con la emisión y tenencia de derechos de aguas, a objeto de evitar un uso indiscriminado. Cuando no quedan aguas disponibles en un río o acuífero, no se deben constituir nuevos derechos y el mercado debiera funcionar como ‘el’ mecanismo de reasignación del recurso hídrico. Este sistema suele fallar, dado que a veces se otorgan derechos de aguas más allá de lo sostenible y, en otras ocasiones, no se produce una reasignación rápida ni óptima.

Para corregir las fallas es necesario que tanto el Estado como los privados, en favor de cumplimientos ambientales, ingresen a los mercados y adquieran derechos de aguas para que el primero pueda razonadamente: extinguir derechos, cuando la fuente esté sobre otorgada; constituir caudales ecológicos, especialmente en cuencas donde se entregaron todos los derechos antes de que existiese esta obligación; reasignar hacia agua potable rural, comunidades indígenas y/o pequeños emprendedores que no puedan acceder al mercado por sí mismos; e incluso almacenar agua en embalses o recargar acuíferos. La reasignación dinámica y racional de derechos de aguas es clave para evitar conflictos por el recurso.

Actualmente existe la propuesta de hacer aún más severa la patente por no uso de derechos de aguas, con objeto de promover la reasignación. A juicio de Compragua.cl no es buena idea endurecer cobros por no uso que se aplican a un conjunto menor de derechos, sistema que además incentiva el uso en zonas de escasez, como Petorca. Es una mejor idea promover el pago de contribuciones para el universo total de derechos de aguas, independiente que se usen o no. Esto promoverá más eficientemente la reasignación entre los distintos sectores usuarios y generará más recursos financieros que la patente por no uso, dineros que el Estado podría orientar a la sustentabilidad hídrica y a dar más acceso al agua.

Pymes dependientes del agua: Ahogadas por deudas y burocracia (Portal Pyme Emol, 27/06/2019; Hub Sustentabilidad 09/07/2019)

publicado a la‎(s)‎ 27 jun. 2019 7:11 por Contacto Compragua   [ actualizado el 9 jul. 2019 11:16 ]

Por Christian Valenzuela Jensen, socio fundador de Compragua

Tener derechos de aguas y extraer desde un pozo profundo, río o estero no es una actividad exclusiva de grandes empresarios. Distintos tipos de pymes, micro empresas y ciudadanos también necesitan derechos para los más diversos fines, desde la agricultura hasta el consumo humano, sin embargo, se ven sometidos a reglas del juego que fueron creadas pensando en quienes tienen mayor capacidad financiera.

Por ejemplo, cuando se adquiere un derecho de aguas, muchas veces es imprescindible tramitar ante el Estado un cambio de punto de captación para legalizar una nueva extracción del recurso. Este proceso es largo, costoso y tiene varios requisitos. No obstante, la carga total en trámites, papeleo y dinero para una gran empresa por trasladar 500 l/s a un nuevo punto será muy similar al que tendrá un pequeño agricultor por apenas 1 l/s.

Hay muchas otras situaciones que significan barreras difíciles de sortear para las pymes usuarias del recurso hídrico, pero las dificultades más grandes están en el acceso y la mantención de los derechos de aguas, especialmente en torno al pago de patente por no uso.

Este cargo a los derechos de aguas tenía por objeto principal eliminar el acaparamiento y la especulación, motivando la reasignación, específicamente para los derechos con vocación hidroeléctrica existentes en el sur de Chile, donde la tesis era que la falta de inversión en ese sector se debía a que las generadoras buscaban mantener altos los precios de la energía, conservando derechos en su propiedad, sin desarrollarlos y provocando que competidores no pudieran acceder a las aguas para invertir en hidroelectricidad. Con todo, después de 12 años de aplicación de la patente, el sector hidroeléctrico disminuyó su participación en la matriz energética nacional, principalmente a manos de termoeléctricas emisoras de CO₂, mientras que casi el total de los derechos sigue sin uso. En otras palabras, el acaparamiento y la especulación no eran las causas del no desarrollo.

Sin embargo, los efectos adversos de este cobro no sólo se han observado en la hidroelectricidad ―sector que se pretendía dinamizar―, sino que también en varios otros rubros, muchos con alta participación de pymes, para los cuales nunca estuvo diagnosticado el acaparamiento o la especulación y donde, por el contrario, nuestra experiencia nos muestra alta competencia, transacciones y atomización en la propiedad de los derechos. En lugar de dinamizar la reasignación de las aguas, hemos visto que el alto costo de la patente ha hecho más burocrático al sistema, complicando con juicios complejos a los derechos y haciéndolos poco atractivos para adquirirlos, realizar proyectos y en definitiva mover la economía del país. Un sinsentido símbolo (de varios) que atormenta a los usuarios es que hay que seguir pagando patente por no uso mientras no se autorice un cambio de punto de extracción ―repito, proceso largo―, el cual tiene precisamente por objetivo usar los derechos de aguas. Ahí no hay consuelo para quienes llevan varios años esperando la autorización estatal.

Más que evitar el acaparamiento y la especulación con derechos, el objetivo es el uso eficiente y buscar que el agua alcance para todos. Una mejor herramienta para lograrlo es fijar contribuciones de costo abordable por la simple tenencia de los derechos, de todos ellos e independiente que se usen o no, eliminando a la patente por no uso. Con esto se evitan ―sobre todo para los más pequeños― las incertidumbres, esperas, judicializaciones y el ahogo a inversiones propios de la patente, debido a su alto costo tanto para los usuarios como para el Estado, quien tiene que valerse de los métodos más insólitos para fiscalizar el no uso, muchas veces equivocándose. En estos tiempos de ajustes al Código de Aguas, la invitación para todos es a corregir el rumbo. El agua es piedra angular del desarrollo del país y necesita certezas.

1-10 of 59